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Viernes, 21 de Septiembre de 2018

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En su participación, Shía Bertoni destacó los beneficios del té, chocolate y actividad física

“La prisa es plebeya”: el cuento de una cata de té y chocolate con la nariz destapada

“La prisa es plebeya”: el cuento de una cata de té y chocolate con la nariz destapada
La quinta celebración –dedicada al té y al chocolate– se hizo el jueves 19 de julio en Complexion Estudios, en Caracas - Fotos: Jonathan Lanza / Contrapunto
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  • Vanessa Davies
  • Sábado, 21 de Julio de 2018 a las 12:24 a.m.

El quinto encuentro "Respirar y degustar los aromas" unió la propuesta de salud de la otorrinolaringóloga Sajidxa Mariño, el experto en té David Hernández y el maestro chocolatero Francisco Orellana

Cuando David Hernández, experto en té y creador de Coco Tea and Wine, dijo “la prisa es plebeya” y exigió los minutos necesarios para hacer –y pasear– una infusión deliciosa y olorosa, hasta la doctora Sajidxa Mariño sonrió y los periodistas dejaron de mirar el reloj. El té, como el amor, necesita tiempo: la pasión del primer momento, el sosiego del segundo, el gusto del tercero.

A Mariño, acostumbrada a lidiar con narices y sus padeceres, no le cambió el estado de ánimo. Por el contrario, esta otorrinolaringóloga –que se ha inventado y reinventado al crear el centro de otorrinolaringología Respira Libre– se ajustó a los tiempos de la paciencia de Hernández.

La médica es la directora de orquesta de los encuentros "Respirar y degustar los aromas", en los cuales se combinan la salud nasal con el placer de comer y beber. La quinta celebración –dedicada al té y al chocolate– se hizo el jueves 19 de julio en Complexion Estudios, y tuvo otro invitado de honor. Se trata de Francisco Orellana, ingeniero químico y especialista en una disciplina que a cualquier ser humano en su sano juicio enloquecería: darles forma a los bombones y rellenarlos con sus inventos, diseñar láminas de cacao que estallan en la boca, hacer de cada pieza de chocolate un acto de magia.

Sin nariz no hay disfrute

Antes de las 6:00 pm (hora de inicio de la cata) Mariño era toda carrera y Shía Bertoni –comunicadora y locutora encargada de presentar la actividad– toda sonrisas. En las mesas estaban las tazas para beber té que David Hernández –hijo de un vendedor de porcelanas– ha ido recibiendo de amigos y coleccionistas.

La otorrino, no obstante la premura, conversó con Contrapunto para insistir en lo que ha servido como inspiración para "Respirar y degustar los aromas": una nariz sana es la puerta de entrada para gozar de alimentos y bebidas. Sajidxa Mariño ha convertido su idea en un modelo de negocios que, tal como lo confirmó, va a funcionar en otros países.

Shía Bertoni, dedicada a la promoción del bienestar y una vida sana, hizo lo propio al inicio de la cata y resaltó los beneficios de la actividad física (como la que se cumple en Complexions), del té (con todas sus propiedades) y del chocolate (un antidepresivo natural). Hoy día “es un lujo enfermarnos”, recordó.

Mariño, ya con todo el grupo de “catadores”, subrayó que la salud respiratoria es la base del olfato. Si no hay un adecuado paso del aire, las partículas de la comida no llegan a la nariz y no podemos olerlas.


El té y el chocolate, en serio

El servicio de té que presta David Hernández no es el de una bolsita que se junta con agua caliente y ya. Al escuchar el relato de su relación con esta bebida se entiende por qué es tan quisquilloso con su preparación. El maestro contó que su familia tenía la cultura del té, conquistada por geografía y por decisión: la casa de su abuela estaba ubicada en San Sebastián (Carabobo), sitio de paso para migrantes y misioneros ingleses.

El té, ya como un miembro más de la familia, no faltaba en las tardes de San Sebastián, servido con toda la tradición que lo acompaña (una mesa, unas tazas, unos dulces). Y así el niño Hernández se fue enredando en algo que lo acompañaría de por vida. Ya en Inglaterra, pudo estudiar la cultura social del té y reconectarse con estas raíces.

El primer té servido en la jornada "Respirar y degustar los aromas" fue –literalmente– naciendo con el agua caliente. Una flor que permaneció cerrada hasta que, abrazada por el líquido, se abrió y dejó fluir su sabor y su olor. Todo sin azúcar, porque el azúcar le cambia el pH y le resta propiedades y sabor, como lo explicó Hernández.

Con la boca tibia por el té, Francisco Orellana hizo su primera travesura: una lámina de chocolate, delgadita, cubierta con frutos secos caramelizados y un toque de sal.


Ya David Hernández estaba en la alquimia del segundo té: masala chai, que describió como “un té hallaca” porque en cada lugar le ponen los ingredientes que son su sello. Lo preparó con agua, pero después, ya en la taza de cada quien, se colocó una gota de leche. Y el sabor fue otro.

Hubo más chocolate, más té, más nariz. Por lo menos cosas quedan claras con este quinto encuentro "Respirar y degustar los aromas": la primera, que hay tantas Venezuelas como buenas ideas y Sajidxa Mariño –expresidenta de la Sociedad Venezolana de Otorrinolaringología– es prueba de ello.

La segunda, que el té no es solo una bebida sino una cultura; si alguien quiere probar el té como corresponde debería hacerlo con alguien como David Hernández.

Y la tercera, que el chocolate es una forma de paraíso si tienes la fortuna de que te lo prepare Francisco Orellana.

http://www.contrapunto.com/noticia/suspiros-y-galletas-dulce-antojo-coloniero-103816/