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Lunes, 23 de Enero de 2017

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Opinión

Diversidad en perspectiva | Pensamiento crítico contra las discriminaciones modernas

La discriminación racial en el ámbito laboral

La discriminación racial en el ámbito laboral
- Imagen tomada de www.hbo.com/insecure

Aunque el racismo migra a formas más solapadas en América Latina y el Caribe, el ámbito laboral aún presenta una significativa discriminación

Pese a los esfuerzos durante las últimas décadas en la prevención, atención y sanción de la discriminación racial, la realidad es que esta persiste y goza de aceptación en los diferentes ámbitos de la vida cotidiana. En América Latina las personas afrodescendientes con independencia de su formación, experiencia y potencialidad encuentran mayores dificultades en lo que se refiere al acceso al empleo, así como limitaciones al ingreso a puestos de supervisión y decisión, motivo por el cual permanecen aún en la actualidad sujetos a empleos de baja estima social.

De acuerdo con el informe La situación de las personas afrodescendientes en las Américas publicado en 2011 por la Comisión Interamericana de Derechos Humanos, en relación con el derecho al trabajo, las estadísticas indican que la población afrodescendiente ocupa los puestos más bajos de la escala laboral y mayoritariamente realiza tareas informales y de baja calificación o con una remuneración menor. Estos hechos contribuyen a una escasa movilidad económica y social en la región, lo cual ha contribuido a perpetuar la situación de desigualdad de las personas afrodescendientes desde la época de la esclavitud hasta la actualidad.

Aunque las prácticas de racismo explícito cada vez más migran a formas de racismo solapado en América Latina y el Caribe, la realidad es que el ámbito laboral sigue siendo uno de los que presenta una significativa influencia de la racialización, al respecto la CIDH ha recibido información de:

- La vigencia de pruebas diferenciadas para acceder a puestos laborales en perjuicio de personas afrodescendientes.

- La negativa de empleo a personas afrodescendientes en función de su raza.

- La utilización de exámenes de selección de empleo con impacto negativo para los postulantes afrodescendientes.

- La utilización de consideraciones raciales al momento de determinar el ganador de un concurso para un puesto de trabajo.

Esta situación se profundiza en el caso de las mujeres afrodescendientes al articularse su pertenencia étnica y los procesos de racialización con los prejuicios patriarcales, motivo por el cual, según la Comisión Interamericana de Derechos Humanos: “Las mujeres afrodescendientes se desempeñan en tareas domésticas, de escasa remuneración y precarias condiciones laborales, sin ningún beneficio de la seguridad social, y tienen dificultades para acceder a los permisos de trabajo, especialmente, las mujeres migrantes”.

En la región las mujeres afrodescendientes aún se encuentran con limitaciones en el acceso al empleo, pues como afirma Sueli Carneiro en su libro Ennegrecer el feminismo, la situación de la mujer negra en América latina desde una perspectiva de género: “el criterio de la buena presencia [prevalece] como un mecanismo que mantiene las desigualdades y los privilegios entre las mujeres blancas y las negras”. Es decir, si bien el rechazo de las aspirantes a un determinado puesto de trabajo no se realiza de manera explícita por su pertenencia étnica, esta continúa siendo uno de los criterios privilegiados para la toma de decisiones respecto a la contratación de personal, principalmente en posiciones de ventas y atención al público.

Además de estos estereotipos, con frecuencia se producen situaciones de desconfianza y poca credibilidad con respecto al desempeño laboral de las personas afrodescendientes por parte de los empleadores, pero también por parte de los compañeros, usuarios, pacientes y clientes con quienes los sujetos racializados se encuentran en situación de relacionarse cual sea su oficio o profesión. Las personas afrodescendientes profesionales también se enfrentan de forma recurrente a la incredulidad de su condición profesional. Con independencia de su formación académica se les atribuye de manera apriorística roles de servicio; así mismo se enfrentan al rechazo y amonestaciones en los espacios laborales por parte de sus empleadores al usar algún tipo de atuendo étnico o el mantenimiento del cabello natural, considerado como de apariencia “no profesional”.

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