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Lunes, 22 de Octubre de 2018

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Opinión

La duda melódica | Lenguaje, literatura, ideas, humor, política, locuras y otros desvaríos

Juan Bimba en el Diccionario

Juan Bimba en el Diccionario
Imagen tomada de https://es.wikipedia.org -

A la espera de que el 2018 traiga consigo términos que alejen el desaliento y la angustia, he aquí algunas nuevas palabras incorporadas al Diccionario de la lengua española

En el trayecto de cómo se va nutriendo el idioma con nuevas voces y distintas acepciones es muy importante su incorporación a los diccionarios o inventarios léxicos. En el caso del español, uno de los más (re)conocidos es el Diccionario de la lengua española (antes identificado como DRAE, ahora DLE), auspiciado por la Asociación de Academias de la Lengua Española (ASALE). Tiene, por supuesto, sus detractores, porque, como es natural, las academias no podrían complacer a los más de quinientos millones de hablantes que somos. No obstante, pocos dudan de su posibilidad de aglutinar buena parte de nuestro espíritu lingüístico colectivo.

Hasta hace poco era bastante complicado que el DLE caminara al mismo ritmo, a veces vertiginoso, con que anda y desanda la lengua. Lo usual era que sus nuevas ediciones aparecieran en el lapso aproximado de una década. Actualmente, la tecnología ofrece la posibilidad de modificaciones un poco más expeditas. Desplazada la publicación en papel (que podría quedar apenas para coleccionistas o instituciones que así lo requieran), es ya un hecho que se trata de una fuente de consulta accesible mediante la Internet (www.dle.rae.es). A partir de su próxima edición (la número 24), el DLE será una herramienta solo digital y, más que eso, multimodal. Aparte del registro tradicional del vocabulario, contendrá un caudal complementario de información relacionada, entre otros aspectos, con la historia de las palabras, sus contextos de uso y pronunciación (en Europa y América), más otros importantes aportes para diferentes categorías de consultantes.

No obstante, antes de que ese proyecto se materialice, la ASALE (encabezada por la RAE y su Instituto de Lexicografía) ha iniciado el remozamiento del DLE en línea, justo en este mes de diciembre. La edición vigente es la del año 2014. Su contenido se ha enriquecido ahora con 3345 modificaciones, incluyentes de nuevas palabras, locuciones y acepciones, ampliaciones y/o eliminaciones. Para no abundar, digamos que, entre muchas otras, han recibido carta de nacionalidad idiomática "amusia", incapacidad para reconocer o reproducir sonidos musicales (eso de lo que sufren algunos que a veces intentar bailar o cantar en actos oficiales); "aporofobia", aversión a los pobres (actitud de tanta gente que dice quererlos, considerarlos, ayudarlos y en la praxis se percibe el deseo oculto de querer acabar con ellos); término que contrasta con otro recién incorporado: "buenismo", característica de quien voluntariamente actúa con exceso de tolerancia y, cree, como dicen coloquialmente los andaluces, que "to er mundo e güeno".

Adicionalmente, para oficializar lo que ya era un hecho indiscutible e indetenible por su uso recurrente, han llegado al DLE los verbos "clicar" y "cliquear" (activar un ícono o enlace), acompañados de "clic" y "cliqueo". A utilizarlos entonces sin complejos ni "postureos" (que también ha sido incluida y alude a falsas o impostadas actitudes acerca de algo).

Hay además vocablos que hablan por sí solos: "chusmear" (hablar con indiscreción), "comadrear" (murmurar, chismear, hablar tonterías) "mariposear" (vagar de un lugar a otro sin propósito establecido). Otra que no podemos pasar por alto es "posverdad". Su vigencia actual es innegable: alude a la distorsión de la realidad, a propósito de manipular a los destinatarios y crear falsas orientaciones de la opinión pública. A "diagramación" y "diagramar" se les ha eliminado la marca de americanismos para integrarlos al español general; en tanto la acción y el significado implícitos en el venezolanismo "empeparse" ya no será una condición exclusiva de los hombres que se desviven por una dama. Aunque no se entiende mucho que la hayan marcado como malsonante, ahora es un derecho de todos.

Las que merecen nuestro párrafo de cierre son de antología. Primero, finalmente se hace justicia y se pone coto lexicográfico a la consideración de las damas como integrantes del "sexo débil". No desaparece la expresión del Diccionario, cuya función no es censurar ni juzgar sino registrar usos. Queda marcada, eso sí, como locución despectiva y discriminatoria hacia las féminas. Igual que quienes se sentían orgullosos de integrar el "sexo fuerte" han de saber que este giro se utiliza irónicamente, para ridiculizarlos como tales. Otra es un venezolanismo: "niguatoso", adjetivo atribuible a la persona o animal plagado de niguas, nada extraño en este tiempo cuando los productos de aseo personal están más que escasos. Aunque no es estrictamente una palabra sino dos, hemos dejado para el final una que nos concierne muchísimo. Se refiere a un mítico personaje nacido hace muchos años en nuestro contexto político, "Juan Bimba": "hombre apocado que se presta con facilidad a todo cuanto se quiere hacer de él". Nunca mejor bienvenida.

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P.S. Como se ha visto, 2017 ha sido un año de palabras. Sean nuevas, remozadas, o modificadas, las hemos oído, leído y escrito por montones. Dentro de ese río indetenible que es la lengua, muchas de ellas permanecerán; otras pasarán a ser apenas un recuerdo, una posibilidad que no logró cuajar en el consenso de los hablantes. Así es el idioma; más allá de nuestros deseos, preferencias, caprichos o complejos, el vocabulario es capaz de controlarse a sí mismo. Lo único que realmente lo afecta es la decisión colectiva. Si la realidad que las ha generado, rescatado o puesto de moda desaparece, es posible que las expresiones que la simbolizan se esfumen con ella, que se hagan ajenas y lejanas, al menos en el uso cotidiano, y pasen a integrar los diccionarios históricos. Mi tía Eloína se despide hasta finales del próximo mes de enero y eleva su deseo por que en el 2018 dejen de ser de uso diario voces como "hiperinflación", "default", "hambre", "inseguridad", "escasez", "enfermedad"...

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