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Miércoles, 23 de Mayo de 2018

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Vida

Lo plantean madres y padres

Falta de comida también perturba la convivencia en hogares venezolanos

Falta de comida también perturba la convivencia en hogares venezolanos
- Foto: Anthony AsCer Aparicio / Archivo
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  • Vanessa Davies
  • Martes, 14 de Marzo de 2017 a las 9:37 a.m.

Cecodap ha encontrado que niñas y niños se comen la comida de los hermanos o el alimento que estaba guardado para otro día. La recomendación del educador Fernando Pereira es no castigar, sino hablar

La falta de alimentos que se registra en Venezuela no solo afecta el organismo, genera desnutrición y enfermedades y cierra oportunidades. También altera la armonía de la familia, advierte Fernando Pereira, coordinador general de los Centros Comunitarios de Aprendizaje (Cecodap).

Se ha constatado en comunidades, escuelas y guarderías el daño que ha causado la falta de alimentos entre las niñas y los niños, que no solo se limita a lo físico. Hay, incluso, “daño a la convivencia” en la familia debido “a la carencia de alimentos suficientes para todos los niños y niñas”, expone Pereira.

Estudios hechos por la Fundación Luz y Vida, por Cáritas y por Cecodap confirman que “los niños se están alimentando menos”. Incluso, que “han sustituido alimentos básicos para su crecimiento y desarrollo” y consumen mayormente tubérculos (que son más baratos). No tienen acceso a leche, frutas ni proteínas debido a su elevado costo. Por ello, los pequeños pueden comer, pero no necesariamente se alimentan, señaló.

Cecodap, en un estudio de opinión, encontró que cuidadores y madres y padres plantean que la comida está perturbando el día a día familiar. “El tomar alimentos que no eran para ti, o que te comas un día el alimento que estaba guardado para otro día, son razones que afectan la convivencia y la disciplina en el hogar”, indicó Pereira.

Madres y padres se privan de almorzar o cenar para que sus hijos lo hagan, y puede resultar difícil para ellos manejar el hecho de que uno de los niños tome la comida del hermano, o se coma lo que se había guardado para otro día, refiere el educador.

“Debemos entender que estamos en una situación excepcional, que requiere de nosotros medidas excepcionales. Tenemos que autocontrolarnos, recapitular, respirar hondo, hablar con nuestros muchachos, establecer acuerdos y pautas”, recomienda Pereira. Es fundamental no perder la paciencia, aunque también se necesita explicarles a los más pequeños que no es normal que en un país una familia no tenga cómo alimentarse.

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