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Sábado, 21 de Octubre de 2017

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Economía

Polar ha reducido su producción por falta de materia prima y la cosecha nacional luce insuficiente

¿Está en riesgo la harina de maíz?

¿Está en riesgo la harina de maíz?
No hay señales que apunten hacia la regularización de la producción de harina - Foto: Ángel Dejesús

La poca producción nacional de maíz blanco rendirá hasta enero, según productores. En adelante, el Estado deberá importar todo el maíz blanco que requiere el país

La base para elaborar uno de los principales platos del venezolano, la harina de maíz precocida, desapareció de los anaqueles al menos este año y se convirtió en producto apetecido del mercado informal, a precios hasta 1.200% por encima de la regulación.

Alimentos Polar, fabricante de la marca Pan y con 50% de la cuota de mercado, ha tenido una merma en su producción en los últimos meses: en el bimestre mayo-junio, la caída fue de 25%; y en julio-agosto, de 31%, según alertó recientemente el director de la empresa, Manuel Larrazábal.

Sus plantas han operado de forma intermitente, lo que ha hecho que dejen de producir casi 40 millones de kilos de harina en ese período.

“Ha sido inédito para nosotros tener que paralizar por primera vez nuestras plantas de harina de maíz por falta de materia prima”, agregó Larrazábal.

La materia prima es el maíz blanco. Venezuela fue autosuficiente en la producción de este rubro hasta 2008. Pero luego, la producción nacional fue mermando.

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Este año el maíz nacional se agotó en mayo. Para el consumo se utilizan entonces importaciones, que son centralizadas por la Corporación Casa, del Gobierno. Depender de las importaciones de maíz en medio del descenso de ingresos en divisas en el país genera inquietud.

Adicionalmente, de acuerdo con Larrazábal, Polar recibe menos de lo que necesita, y de allí la caída de la producción de su harina.

El consumo nacional de harina es de alrededor de 90 mil toneladas mensuales. “Alimentos Polar cuenta con 50% de la capacidad instalada del país. Todos los estudios indican que la marca que consigue 80% de los venezolanos es Pan. Quiere decir que la otra mitad de la capacidad instalada no está produciendo a los niveles necesarios para abastecer totalmente la demanda”, dijo Larrazábal.

Esa otra mitad corresponde a fabricantes menores y a plantas del Estado. Son 14 marcas, además de Pan, como Juana, Demasa, La Lucha, Venezuela, Doña Emilia, etc.

31% bajó la producción de harina Pan en julio-agosto. Foto: AVN/Archivo

Maíz hasta enero

En 2008 Venezuela produjo un millón 254 mil toneladas de maíz blanco, casi la totalidad del 1,3 millones de toneladas del consumo nacional. En 2015, la producción fue de 640 mil toneladas, de acuerdo con cifras de Fedeagro.

Este año la cosecha se agotó en mayo y ahora todo apunta a que el ciclo invierno, que concluyó el 15 de agosto, solo rendirá hasta enero, según los productores.

Celso Fantinel, segundo vicepresidente de la Confederación Nacional de Asociaciones de Productores Agropecuarios (Fedeagro), explicó a Contrapunto que se sembraron en el ciclo 432 mil hectáreas: 32% de maíz blanco y 67% de maíz amarillo. “En harina, apenas tenemos para cuatro meses de consumo”, señaló.

Detalló que los insumos necesarios para la producción, importados por el Estado, llegaron 45 días tarde. “Cada rubro tiene una fecha de inicio y una fecha tope. Cuando quisimos sembrar no paró de llover en occidente. Y vemos resultados pobres, como los obtenidos en Portuguesa, donde se obtuvieron 183 mil hectáreas de 250 mil en maíz, y en Barinas, de 70 mil, apenas se lograron 26 mil”, detalló.

La baja rentabilidad del rubro, que tiene precios regulados tanto del maíz a la industria como de la harina al consumidor, desestimuló la cosecha, según su visión.

“La gente se cansó de sembrar maíz blanco y se mudó al maíz amarillo, porque tiene un poquito más de rentabilidad, pues en el ABA (alimento balanceado para animales, que usa como base el maíz amarillo) tienes mayor margen de maniobra. Siempre pagaron un diferencial que ayudó al productor. Ese es el resultado: el venezolano tendrá que migrar a arepa de maíz amarillo o habrá que importarlo de México”, sentenció.

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El diputado Carlos Paparoni señala que la llegada tardía de insumos torpedeó la producción de maíz. Foto: Cortesía PJ

El diputado Carlos Paparoni, integrante de la Comisión Especial de Crisis Agroalimentaria, refrenda la postura de Fantinel. “El ministro (de Producción Agrícola) Wilmar Castro prometió sembrar 800 mil hectáreas de maíz. Trajo semillas e insumos para 400 mil. Como llegaron tarde, pudimos sembrar apenas 330 mil, de las cuales se robaron 30 mil. Camiones entraron a las fincas y se llevaron el maíz en gandolas”, afirmó.

Así, puntualiza que la cosecha alcanzada es apenas un tercio de las necesidades de consumo. “Nosotros consumimos 3,8 millones de toneladas de maíz, entre blanco y amarillo, al año. Apenas vamos a producir 1,2 o un millón 270 mil toneladas”, afirmó a Contrapunto.

El tema de los insumos importados –incluida la semilla de maíz- es cuestionado constantemente por productores, y la nacionalización de Agroisleña, en 2010, parece ser un factor coincidente al explicar las razones del descenso de la producción.

Paparoni precisa que gran parte de los insumos era producido en suelo nacional por Agroisleña. “Representaba 54% del mercado nacional de insumos. Se presentaba como la bolsa agrícola del país. Con su nacionalización, ese mercado cayó. Hoy Agropatria representa solo 3% de los insumos venezolanos. Y ese nicho del mercado no fue cubierto por nadie”, explica.

Asegura que la estatal que reemplazó a Agroisleña “hoy se convirtió en una empresa que trae productos chinos y les pone una etiqueta, pero el PH de nuestros suelos, la conformación, es diferente. Esos insumos no son tan efectivos como lo que deberían ser, y hay muchísimo menos, por eso vemos que los costos se van por las nubes”.

Fantinel apunta que Agropatria tiene prácticamente “el monopolio” de insumos pues las otras empresas han visto reducido el inventario debido a la merma en la asignación de divisas.

“A veces nos dan los insumos en tan pocas cantidades que cuando distribuimos a las asociaciones de productores es muy poco, así que ves la merma en la producción”, detalla.

El Gobierno estimula un plan de agricultura urbana con el que aspira a mejorar el abastecimiento. Foto: AVN

Castro: Cifras distintas

El ministro Castro aseguró en junio que habían entregado insumos para 400 mil hectáreas de maíz blanco y 390 mil del amarillo. Luego, el mes pasado, estimó que la producción de maíz sumará 1,9 millones de toneladas, pero solo 600 mil son de maíz blanco.

No obstante, se ha mostrado consciente de la importancia de estimular la producción de semillas. Este martes informó que propondrá al presidente Nicolás Maduro establecer una tasa preferencial para el financiamiento, dentro de la cartera agrícola, de los productores de semillas y genética.

Además, sostuvo que por esta vía, que ordena a la banca asignar cuotas de su cartera bruta al financiamiento agrícola, cuentan con 23 mil millones de bolívares para estimular la producción de semillas en arroz, maíz blanco y amarillo.

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El precio

La harina de maíz precocida tiene un precio fijado por el Gobierno de 190 bolívares, a partir de mayo pasado. Hasta entonces, costaba apenas 19 bolívares, desde noviembre de 2015.

En esa misma regulación de hace cuatro meses, se estableció el nuevo precio que debe pagar la industria al productor, que lleva a 96,50 bolívares el kilo de maíz blanco, un incremento de 543% frente a los 15 bolívares anteriores. Este monto comienza a regir en octubre, que es cuando se recoge la cosecha de invierno.

Con este aumento, más los que ha sufrido el flete y los llamados gastos fabriles, Alimentos Polar y la Asociación de industriales del Maíz han indicado que el precio de la harina no cubre los costos de producción.

Han propuesto un mínimo de 345 bolívares el kilo. Pero si el Gobierno autoriza un mayor precio a los productores primarios, como lo han solicitado, el costo al público debería ser hasta de 565 bolívares el kilo.

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http://www.contrapunto.com/noticia/suspiros-y-galletas-dulce-antojo-coloniero-103816/