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Lunes, 19 de Febrero de 2018

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Entrevistas CTP

El jefe de la Comisión de Diversidad, Convivencia Pacífica y Tolerancia aboga por el entendimiento

Earle Herrera: No nos queda otra que convivir por el bien del país y de todos

Earle Herrera: No nos queda otra que convivir por el bien del país y de todos
Earle Herrera: "Si la oposición no va a las presidenciales va a incurrir en lo que un gran pensador de oposición, llamado Carlos Andrés Pérez, calificó de 'autosuicidio'" - Foto: Anthony AsCer Aparicio - Contrapunto
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  • Héctor Antolínez Malavé | @HectorAntolinez
  • Miércoles, 07 de Febrero de 2018 a las 3:45 p.m.

El constituyente reconoce la crisis política y económica del país, y señala que hay que sentar las bases para una convivencia pacífica entre Gobierno y oposición, porque "es irreal pensar que el chavismo o la oposición van a desaparecer"

Earle Herrera no solo es uno de los más de 500 integrantes que conforman la Asamblea Nacional Constituyente (ANC), ha sido y es un reconocido militante de la izquierda venezolana que se ha caracterizado por su permanente llamado al diálogo con los opositores.

Su visión acerca de la crisis actual es pertinente, especialmente cuando se está llevando a cabo un proceso de diálogo entre el Gobierno y la oposición que puede sentar las bases para una convivencia pacífica o simplemente quedar en nada.

Durante una densa entrevista con Contrapunto, Herrera abordó varios temas además del diálogo, entre otros, el papel de los medios, que cataloga como un "ataque" constante contra el país, así como el rol de Venezuela a nivel internacional.

Periodista, escritor, profesor universitario y articulista de dilatada trayectoria, el humanista Earle Herrera no evade en sus análisis la problemática económica, la diplomacia y relaciones internacionales y la historia por la que transita nuestro país en la actualidad.

—Usted ha sido uno de los promotores del diálogo con la oposición y se autocalifica como un pacifista. ¿Cree que los encuentros que se están dando en República Dominicana sirvan para lograr una solución real a la crisis política de Venezuela?

—Sí, yo soy un militante de la paz, porque la palabra pacifista se ha utilizado mucho. Sí creo que en República Dominicana se va por el camino correcto para lograr los objetivos, cuyo centro es la paz. Es obvio que mucha gente piensa que se puede lograr de la noche para la mañana; aun si en este momento y en la conversación de esta semana no se llega a un acuerdo en todos los puntos, creo que se han dado pasos muy importantes y que esa ruta que iniciaron los negociadores, tanto del Gobierno como de la oposición, es el camino. Estoy convencido, lo otro es la incertidumbre, la aventura, las amenazas externas contra Venezuela.

—Uno de los objetivos que se busca en el diálogo es un acuerdo de convivencia. ¿Es eso posible cuando ambos bandos tienen un discurso que incluye insultos?

—En ambos lados hay sectores que apuestan a la intolerancia, al desencuentro y que buscan más bien pescar en el río revuelto de la violencia, que tienen apoyo internacional. Las potencias extranjeras, tanto Estados Unidos como la Unión Europea, apuestan a todo o a nada; es decir, la salida, casi la desaparición del chavismo y de las fuerzas bolivarianas, y eso no es realista. No lo es, como tampoco lo es que desapareciera la oposición, no es realista de un lado ni del otro. Eso nos obliga a la convivencia, con las diferencias que tengamos, con todo lo que hemos transitado en estos años, no nos queda otra que convivir por el bien del país y de todos.

—¿Un discurso menos incendiario por parte de los dirigentes ayudaría a tener una mejor relación?

—Por supuesto, pero hay que ir más allá del discurso, siempre los radicalismos en el verbo van a estar ahí, presentes. Recuerdo una vez que cuando regresaba de la clandestinidad, entrevistaron a Teodoro Petkoff y le dijeron que era muy violento cuando hablaba y él dijo: "No soy violento, soy vehemente". Es una forma de decir las cuestiones, si tu discurso es virulento entonces cualquier palabra la vas a considerar ofensiva. Hay que recordar que en la política, desde el punto de vista verbal, el incendio oral está más lejos de la realidad. Eso va a ser así siempre, lo importante es que en un momento determinado esos sectores se sienten a dialogar para entenderse.

"Nosotros siempre vamos a abogar por un discurso menos incendiario, pero no hasta el punto en el que cuando estemos dialogando nos quedemos dormidos por aburrimiento", dice.

—En una democracia las diferencias se arreglan en elecciones, y recientemente hemos tenido dos elecciones, pero el principal malestar de la población que incluye lo económico, la falta de medicinas, los altos costos de los alimentos y de los servicios de salud, parece lejos de estar resuelto. ¿Cree usted que los intereses de la dirigencia política están alineados con los de la gente?

—Mira, yo voy a seguir citando a Teodoro Petkoff, él dijo de Hugo Chávez, en una época en la que se le criticaba todo al presidente, que él le reconocía un mérito. Decía Teodoro que Chávez había puesto en la agenda política venezolana el tema de la pobreza, de la inclusión, y eso se colocó en la agenda y no tiene marcha atrás. Ningún sector puede dejar de mirar hacia esa gran masa de venezolanos que en algún momento fueron excluidos.

Creo que el diálogo sí tiene que ir más allá de la cuestión política y de las cuestiones electorales y tiene que tocar el asunto económico. Tiene que tocarlo porque independientemente de quienes gobiernen el país hemos venido repitiendo unos esquemas que obviamente se encuentran entrampados.

Un punto en el que se puede tener diferencia con la oposición es en la distribución de la riqueza, pero más allá de eso sigue planteado romper con la dependencia del petróleo, romper con esa condición de país monoproductor, lo que muchos llaman el rentismo petrolero, pero que todos giramos en torno a ese rentismo, con diferentes nombres: el gobierno, la oposición, izquierda, derecha, oligarcas y pobres.

El empresario venezolano Ricardo Zuloaga, a quien hace muchos años le hicieron una entrevista en el diario El Nacional, decía: "En Venezuela todas las riquezas se han hecho a la sombra del petróleo"; es decir, no ven a los pobres porque al pobre le cayó un bono, no, al rico le cayó un contrato, una concesión petrolera, esa es la diferencia, pero ambos sectores viven del petróleo. En esa entrevista le preguntaron si su fortuna también se había hecho con el petróleo y él dijo: "Todo el mundo agarraba. ¿Qué iba a hacer yo? ¿Verlos?". Esa es la realidad y sobre eso a veces no queremos ni conversar. A veces el rentismo es el que está al frente y no yo. Creo que todos debemos sentarnos a ver cómo rompemos con eso. Eso se llama acuerdo de país, no para esta generación sino para las siguientes.

—Usted es un dirigente del chavismo, y quizá sea obvio y chocante, pero ¿qué crítica le hace usted a la oposición a menos de tres meses de unas elecciones tan importantes como las presidenciales?

—Te podría decir el título de una canción de un cantante de mi época llamado Trino Mora. Hay dos canciones de él que le aplican muy bien a la oposición: "Libera tu mente" y la otra "Sé tú mismo".

La oposición, después del 27 de febrero de 1989, que entra realmente y se quiebra ese modelo, que luego recibe el impacto de dos rebeliones militares en 1992, y posteriormente se entrega, la clase dirigente entrega la cabeza de Carlos Andrés Pérez para ver si tranquilizaba al pueblo y no lo tranquilizó, a partir de ese momento y cuando gana el presidente Chávez, la oposición endosa a factores externos a ella, como sector político, su conducción. Primero fueron los dueños de los medios, hay por ahí un video revelador de Ramos Allup, y antes lo dijo en otro lado, en el que declara que los sectores políticos de la Coordinadora Democrática se reunían, trazaban una línea de acción y a la media noche llegaban los dueños de los medios y les decían 'cambien eso' y ellos tenían que cambiarlo.

Ese es el video que anda por ahí en el que dice que en el 2005 ellos deciden no ir a las parlamentarias y perdieron todas las curules, porque otra vez los dueños de los medios les presentaron unas encuestas y les dijeron que el pueblo no quería ir a esas elecciones y fue un grave error político como lo reconocieron posteriormente. Después los dueños de los medios, le endosan la conducción de los partidos y en el golpe se lo dan a Fedecámaras, y es por eso que a quien colocan no es a un político sino al propio presidente de Fedecámaras, es el poder entregado directamente a ese sector.

Hoy en día esa conducción no está en Venezuela. Yo no estoy aquí sacando los lugares comunes de la izquierda de los años 60 para la que todo el mundo era de la CIA y manipulado por el imperialismo, no. Aquí claramente se le pide a EEUU que intervenga, se le pide a la Unión Europea que invada este país. Otros no lo piden, pero reciben las instrucciones de la embajada de los EEUU, del Departamento de Estado, del propio Donald Trump y antes de Obama, o de Mariano Rajoy que es la Unión Europea, y las decisiones que tomen aquellos señores, que no tienen una visión real de lo que es Venezuela, de lo que somos los venezolanos. Esas líneas que vienen desde el exterior son líneas equivocadas, erradas, erróneas.

La oposición no es que esté yendo ahorita a Santo Domingo, la oposición se la pasa en el exterior desde que ganó la Asamblea Nacional, viajando y recibiendo líneas de señores que desconocen la realidad de Venezuela. La realidad de Venezuela es la que le pintan los medios, pero cuando venimos abajo es otra, lo podemos ver en el pueblo, en los resultados electorales, y también lo podemos ver en los dirigentes medios de los partidos.

Desde que se instala la ANC nosotros no hemos coincidido, aunque estamos en el mismo Palacio Federal, con los compatriotas de la oposición. Ellos sesionan en la mañana y nosotros en la tarde. Cuando nosotros llegamos, ellos ya se han ido. Nos podemos conseguir en una oficina, que sé yo, por ahí, pero individualmente. Hace poco, la semana pasada coincidimos, íbamos nosotros entrando y venían saliendo varios diputados. Nos saludamos con mucho afecto y tres dirigentes de la oposición que estaban ahí, algunos de los que están al frente de la AN, me decían: "Earle, ¿qué vamos a hacer para que salga humo blanco en Santo Domingo, para que se llegue a acuerdos, para que se avance?.

Yo creo que esas palabras fueron sinceras, que ese es el sentir de un grupo de dirigentes de esa oposición, que no son los que están en las cúpulas de esos partidos, pero que sienten la necesidad del acuerdo, de la convivencia, de la tolerancia y de buscarles solución a los problemas del país. La solución de todos los problemas del país pasa por un entendimiento entre dos sectores encontrados, pero que habitamos en el mismo país, sobre la misma tierra y bajo el mismo cielo.

—Precisamente, ante este panorama, usted mencionaba la decisión de no acudir a las elecciones parlamentarias de 2005. Hay voces en la oposición que hablan de no acudir a estas elecciones. ¿Le preocupa que un llamado a la abstención o una derrota de la oposición en las elecciones pueda generar un escenario de protestas violentas como las que se vieron en 2017?

—Sí me preocupa, porque cuando tú renuncias a los mecanismos institucionales, democráticos, electorales, constitucionales, los que están ahí en el librito azul, en lo que llamó el presidente Chávez en un momento dramático, el 13 de abril de 2002, que dijo este es libro de todos, es el libro de la comunidad, es como el Popol Vuh, que es nuestra Constitución, si tú renuncias a los caminos ahí establecidos, entonces la otra opción es la violencia.

En la violencia –utilizando la expresión de un viejo dirigente venezolano, Domingo Alberto Rangel, "en una guerra entre Colombia y Venezuela quien muere es Juan Bimba aquí y allá"–, siempre ha sido el pueblo el que paga la factura de sus dirigentes, son ellos los que la van a pagar, son ellos los que van a estar en la calle. Ya hemos transitado ese camino.

El camino de la llamada 'salida', ya lo hemos transitado: guarimbas, un golpe militar, sabotaje petrolero, guerra económica, acaparamiento. Todo eso lo hemos transitado sin que haya resultados ni beneficios para la oposición. ¿En qué momento la oposición consiguió un resultado positivo? En el momento en el que participaron en unas elecciones parlamentarias, ganaron la AN y despilfarraron ese capital político yéndose por otro camino, por otros atajos. Realmente esa fue una victoria envidiable para cualquier movimiento político en América Latina y cuidado si no en el mundo. Sin embargo, si vemos cómo son las sesiones de la AN y ves cómo son los encontronazos que hay entre los distintos grupos, es obvio que perdieron el foco de dónde están sus propios adversarios. En esta oportunidad creo que incurrirían en el mismo error en el caso que ellos decidan no participar en las elecciones. No lo hicieron en las de los gobernadores y ahí están los gobernadores. No lo hicieron en la de los alcaldes y ahí están los alcaldes. Es como tropezar demasiadas veces con la misma piedra.

Yo sé que no es fácil, se trata también de un tema de poder. Una cosa es cuando el poder está lejano y te unes, y otra es cuando tú lo ves cerca y se despiertan las ambiciones grupales y empiezas a ver que el enemigo ya no es el enemigo, sino al que tienes cerca. En este momento que se va a elegir al presidente de la República, independientemente de la fecha, lo correctamente político es participar. Si la oposición no participa en las presidenciales va a incurrir en lo que un gran pensador de oposición llamado Carlos Andrés Pérez calificó de "autosuicidio".

—Usted acaba de hablar de rentismo y de guerra económica, completemos el escenario hipotético y digamos que el chavismo logró la reelección. Ya se trata del quinto año de una crisis a la que el Gobierno no ha logrado encontrar la solución. ¿Qué debe hacer el chavismo para ponerle fin a esta situación o para comenzar a transitar el camino de soluciones?

—Yo no soy economista, pero pienso que el presidente ha planteado que establecería una nueva economía y entiendo eso como una postura radical, es decir: por donde vamos no es. Para enfrentar no solo la guerra económica, sino también la falta de productividad, producción y eficiencia, todo lo que hemos hecho debemos someterlo a una sincera revisión y buscar qué es lo que hay positivo y qué es lo que hay negativo que nos ha traído a esta situación, más allá de los factores externos, de las presiones que van a seguir ahí, porque yo que no tengo a flor de labio la palabra "imperialismo" o las siglas de la CIA. Sí sé, y lo deben saber todos los venezolanos, que quienes están al frente del Gobierno de los Estados Unidos son los grandes jefes de las corporaciones monopólicas de la tierra.

El señor (Rex) Tillerson, secretario de Estado, es presidente de la Exxon Mobil, no es cualquier cosa, y a la Exxon Mobil le gusta la Faja Petrolífera del Orinoco. El otro señor que es el jefe de la CIA, (Mike) Pompeo, también tiene empresas petroleras en Texas, ha tenido relaciones financieras con la Exxon Mobil y Pdvsa es su competidora.

Pdvsa es una empresa que va a estar al frente de las grandes reservas del planeta en materia del petróleo, eso no es que se estén inventando imperialismos o sombras, sencillamente esos señores están ahí, con el destino manifiesto de dominar el mundo y acá hay mucho petróleo en momentos en que cada vez se va agotando más ese recurso. No deja de tener vigencia aquel viejo librito que se llamaba 'La guerra secreta del petróleo', ya no es secreta, eso era secreto en los años 50, 60, que guardaban las formas, ya es abierta y los que dirigen la política exterior de los Estados Unidos son al mismo tiempo los grandes propietarios de los monopolios petroleros del planeta. Frente a eso obviamente hay que trazar una política económica que debe ser audaz, y creo que debe haber cambios estructurales en la forma en la que lo venimos haciendo, no me cabe la menor duda.

—Sigamos hablando de Tillerson y los Estados Unidos. Pareciera que luego del giro a la izquierda de Latinoamérica, ahora se está dando un giro a la derecha y Venezuela se está quedando aislada. ¿Qué puede hacer el país ante sanciones de EEUU y de la UE para no quedar aislada? ¿Qué rol juegan países aliados como China y Rusia?

—Creo que Rusia y China se han venido pronunciando al respecto y eso es algo que era impensable en otro tiempo, en los tiempos de la Guerra Fría. En aquel momento la opinión giraba en torno a países plenamente identificados con un bloque como era el caso Cuba, y ya sabemos lo que ocurrió con Salvador Allende.

Aquí el juego es más de filigranas, donde China tiene una presencia en el mundo como primera potencia económica, donde el juego es más complejo, a veces va mucho más allá de lo ideológico. Esa China que es nuestra aliada es también la China que está haciendo grandes inversiones en el Gobierno de Kuczynski, que es un perrito echado en una alfombra según sus propias palabras. Estamos frente a un gobierno pragmático.

La Rusia que hoy tiene unas excelentes relaciones con Venezuela no es un país socialista, es un país con una economía de corte obviamente capitalista. Ahí estamos en ese juego, y ahí hay que saber jugar, sin dogma, sin vendas en los ojos, hay un juego político, intereses donde están los grandotes y nosotros, siendo países pequeños, tenemos que saber jugar manteniendo nuestra soberanía, nuestra dignidad y eso no es algo de otro mundo. Tenemos la enseñanza de Simón Bolívar que en su momento enfrentó al imperio más fuerte de su época: la Corona Española.

Creo que esos mismos países en los que mencionas el giro a la derecha, haya sido por cualquier vía, porque lo que pasó en Brasil fue un golpe de Estado, dieron el zarpazo, van a encontrar respuesta. A medida que tú elimines, como Temer que está presentando un proyecto al congreso para que se pague matrícula en todas las universidades públicas, eso tendrá su respuesta. La eliminación de las conquistas sociales en Argentina también, igual en Ecuador. Todo va a tener consecuencia en los pueblos, en los sectores más desposeídos que empezaban a ser reivindicados por estos procesos.

No sé si veré esos acontecimientos, pero como dice el amigo Walter Martínez, yo no diría "acontecimientos en pleno desarrollo", yo diría más bien "en plena ebullición".

—Una línea constante del discurso de la oposición es la de denunciar persecución, la existencia de presos políticos y la violación de los derechos humanos. ¿Cuál es la situación real de Venezuela? ¿Hay gente muriéndose de hambre?

—Creo que estamos en una situación de graves dificultades económicas, esto con todas las consecuencias que ello significa para la población. El Gobierno dirige sus políticas hacia los sectores más vulnerables, hacia donde se quiere golpear más en este momento.

Venezuela es un país que, a través de los medios de comunicación, se le niega el agua, aquí hay temas que son tabúes. En pleno sabotaje petrolero, un alumno mío que era editor en el diario El Universal me dijo: "Profe, a nosotros nos llamaron los dueños del periódico y nos dijeron que todo lo que sea malo para Venezuela es noticia de primera página para nosotros", esa era la línea editorial de El Universal cuando pertenecía al señor Andrés Mata, el nieto del abuelo que fundó ese periódico en 1909.

Eso se sigue manteniendo así y se niega todo lo bueno, si tenemos un presupuesto que el 70% va para la inversión social, entonces se le dice al pueblo que se le está dando limosna, pero un gobierno socialista está obligado a atender a ese pueblo, al más necesitado y a los sectores vulnerables.

—Sin embargo, recientemente Unicef dijo estar preocupado por el aumento en la desnutrición infantil. ¿Son exageraciones de ese organismo o es la realidad? ¿Por qué no hay o por qué no se dan a conocer cifras oficiales al respecto?

—Yo creo que el ministro Menéndez se reunió con ellos y creo que eso es importante. Es bueno que si la Unicef emitió su opinión, inmediatamente el Gobierno, a través de su ministro de Planificación, haya solicitado una reunión para ellos cruzar las cifras y establecer realmente cuál es la realidad. Ahí no hay problemas.

Obviamente los problemas son exagerados, no lo digo por la Unicef, yo respeto mucho a esta agencia de las Naciones Unidas para la infancia, pero que aquí en Venezuela se han dicho tantas barbaridades, de niños muertos en los hospitales, en la calle, que hay mujeres pariendo en cualquier lado. A veces te ponen fotos de otros países en las redes. Hay guerra económica, pero hay también una guerra mediática brutal contra Venezuela que no se ha dado contra ningún país en la historia.

Aquí se cartelizaron el grupo de diarios de Las Américas para enviar todos los días a través de los principales periódicos de toda América Latina todos los días la misma información sobre Venezuela, eso no se había visto nunca. Y esa misma información sobre Venezuela es replicada al interior de cada uno de esos países. Aquí cuando El Nacional, El Universal o Globovisión te sacaban esa información, también la sacaba El Tiempo de Bogotá, El Espectador, El Excelsior de México, El Mercurio de Chile, La Nación de Buenos Aires, y todo eso se reproducía en España, El País de España, el ABC de Madrid, y todos eso que se publica te lo reproducen los periódicos de habla hispana en los EEUU, lo replican en la televisión, la radio y las redes.

Mira, hermano, Orson Welles se quedó tonto ante esta agresión de todo lo que es ese fenómeno mediático. Esa aldea global de la que hablaba McLuhan, ya eso no es una aldea, apenas es un cuarto, un cuartico ahí y metiste un país y le zumbaste un bombardeo, no solamente de la noticia, sino de lo que Theodor Adorno llamó por los años 40 la industria cultural, que aquí Ludovico Silva prefirió llamarlo la industria ideológica. ¿La industria cultural qué es? Es el entretenimiento, es la NBA, son los Grammys, los premios Óscar, en cada uno de esos eventos hay una agresión contra Venezuela. Te ponen voces que no saben, que creen que Venezuela queda en la Antártida o la confunden con Madagascar y te dicen: "Me duele Venezuela porque ahí los niños...", y no saben ni dónde está el país, todo eso te presenta la imagen de una dictadura atroz.

Aquí viene todo el mundo a opinar de este país y lo hacen tranquilamente y lo hacen en contra de la República Bolivariana de Venezuela y lo hacen no solo por la riqueza inmensa que está en la Faja Petrolífera del Orinoco, sino porque acá la Revolución Bolivariana marcó un camino, y por ahí iba Brasil, Argentina, Centroamérica. ¿Qué pasó? Que por primera vez se dieron procesos concretos de integración. Por primera vez, y hay que poner el nombre de Chávez, que lo hizo con pellejo y corazón, se creó la Unión de Naciones Suramericanas, ahí no está ni EEUU ni Canadá, la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños, cuando antes usar la palabra caribeños era hasta subversivo. EEUU y Canadá no se iban a quedar tranquilos.

Se creó por primera vez una industria petrolera que es Petrocaribe y por primera vez se creó un canal de noticias para el sur que es Telesur y que los acontecimientos de Europa que los canales europeos no te los pasan, los ven los europeos a través de Telesur, como pasó con las crisis española y la crisis de Cataluña. Los catalanes se enteraban más viendo Telesur que viendo Antena 3. Esas son realidades concretas.

Cuando vieron que eso se daba como una realidad, empezaron a golpear y van a seguir golpeando, pero eso forma parte de los sueños y de las luchas.

—Usted es profesor de periodismo, quería consultar su opinión sobre la ley contra el odio. Ahora que está en vigencia hay quienes dicen que es discrecional y que se podría prestar para censura. ¿Cómo se reglamenta? ¿Cómo se aplica esa ley?

—Las leyes siempre tienen esa parte donde, ciertamente, desde los jueces hasta quienes van a activarlas, hay ese margen de subjetividad, pero eso no es la ley contra el odio, esas son todas las leyes.

Creo que en Venezuela existe legislación que toca cada uno de esos aspectos que más bien han sido condensados en la ley contra el odio que es producto de que en el país aparecieron fenómenos de esta naturaleza, de los llamados delitos contra el odio, que no habíamos visto por aquí. No habíamos visto quemar personas vivas, no habíamos visto que en un automercado, en un lugar público, agredan a la gente porque me parece chavista o por el color de su piel.

Esa ley nace de esa necesidad y, es más, no es originaria de Venezuela. En Alemania y otros países existen leyes que castigan este tipo de delitos que nacen de la discriminación, del supremacismo, del ver al otro como un ser al que tú consideras que puedes agredirlo por cualquier razón. Esto va obedeciendo a las realidades de cada uno de estos países.

Lamentablemente ha llegado hasta uno de los ámbitos más hermosos que aparentemente debería ser para buscar la paz como lo es el deporte, cuando a un deportista lo pitan porque es catalán así sea una superestrella o por su color de piel lo rechiflan. Yo nunca olvido que cuando Asprilla, gran delantero colombiano que jugó para el Real Madrid, le pusieron una pancarta que decía: "Asprilla vuelve a la selva". Hace poco a Dani Alves le lanzaron un cambur con todo lo que eso significa.

Que si la ley tiene un límite que un funcionario o un juez puede propasar, sí lo hay, y lo hay en todas las leyes. En la misma Ley de Responsabilidad Social (en Radio y Televisión) que se habla de información veraz, la misma gente se pregunta dónde está la frontera de la información veraz, entonces toca hablar de los códigos de ética del periodista venezolano para que las leyes se apliquen con justicia, con equidad y como debe ser. Pero ese margen lo vamos a conseguir en todas las leyes.

—Recientemente fue detenido Enrique Aristeguieta Gramcko y él dice que el motivo está vinculado a la ley contra el odio. ¿Qué opinión tiene de ese hecho?

—Algo que yo he venido reclamando en el proceso es que yo no tengo información oficial, la información que tengo es la que ha dado él y yo reclamo que oficialmente me digan por qué a ese señor se le detuvo teniendo 84 años.

No lo conozco personalmente, lo que sí sé es que dijo algo terrible, pero que no veo que teniendo esa edad se deba utilizar cualquier procedimiento. Creo que se deben respetar las leyes con respecto a su edad. Me parece muy irresponsable que él diga que los problemas se van a resolver con más sangre. Me parece muy irresponsable y creo que esa sangre mancha la trayectoria de quien estuvo frente a la junta patriótica contra la dictadura, creo que no es una forma realmente de coronar una trayectoria que en su momento toda Venezuela la aplaudió.

Que hoy él pida sangre para la juventud no se corresponde con esa junta patriótica de 1958 en la que estuvo Guillermo García Ponce y Fabricio Ojeda.

—¿Y con respecto a las redes sociales? ¿Cree que deban ser reguladas? ¿Esa regulación debe estar dentro del marco de la ley contra el odio?

—Bueno, hay unos personajes que están presos en Colombia porque a través de Twitter amenazaron de muerte a los hijos de Álvaro Uribe. Están presos.

Sobre el control de las redes hay varios países, no del tercer mundo, de Europa, han pedido legislar, y han venido legislando para regular las redes. Las redes no pueden ser una tierra de nadie porque entonces es la ley de la selva donde puedes no solamente asesinar personas, donde puedes llamar a colocar bombas, donde puedes llamar a quemar gente, eso no puede ser. Las redes están dentro de un contexto social y toda sociedad tiene mecanismos de control, nos guste o no. Todos los países han legislado sobre el tema, empezando por los EEUU, que lo tienen como la tierra de la libertad, pero la tierra de la libertad de ellos.

—¿Cómo va el avance de la nueva constitución? Ese es el principal objetivo de la ANC.

—Estamos trabajando. Yo presido la Comisión de Diversidad, Convivencia Pacífica y Tolerancia, y hemos venido debatiendo. Hay gente que lo hace también para proponer artículos. Esto va a enriquecer un texto que es de los más avanzados y los más progresistas de América Latina. Así lo están haciendo cada una de las 22 comisiones de la ANC, recibiendo el aporte de la gente, abriendo la discusión. Tengo comisiones aquí cerca y siempre vemos llegar a los expertos en cada una de las materias que se corresponda para debatir y llevar las propuestas a la plenaria de la ANC.

—¿Podría estar lista este mismo año?

—La ANC se estableció dos años, no tenemos apuros, estamos trabajando. No es como la Constitución del 99 donde nos fijamos seis meses y trabajamos día y noche para que ese texto estuviera en ese lapso como en efecto lo estuvo. Acá tenemos dos años y trabajamos con ese ritmo para atender la realidad política.

—Para cerrar quisiera tocar el tema de Rafael Ramírez. Él fue en su momento la cabeza de la industria petrolera. Hoy el chavismo lo llama "traidor" y él le responde a Maduro criticando su política petrolera. ¿Cuál es su opinión de Ramírez?

—Con respecto al calificativo, ya lo he repetido varias veces, yo estudié a un poeta y aprendí lo que tomé como una lección algo que él dijo para la poesía, pero que yo lo uso para la vida. Él dice: "El adjetivo que no da vida, mata".

Yo de Rafael Ramírez lo que puedo decir es que estuvo 12 años al frente de la industria petrolera y que la realidad de la industria petrolera hoy, fueron los vientos que él sembró y que él ahora se presenta como un Poncio Pilato, y se quiere presentar desde el punto de vista de la lealtad como un Antonio José de Sucre, yo creo que es un Pedro Carujo.

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