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Jueves, 19 de Octubre de 2017

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Arte y Cultura

"Diario de una bolsa plástica" es una obra de títeres para adultos

De la transformación para sobrevivir, de eso habla la nueva obra de Sonia González

De la transformación para sobrevivir, de eso habla la nueva obra de Sonia González
Sonia González dice que el tatro venezolano actual "se hace con las uñas" - Foto: Rafael Briceño
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  • Valentina Rodríguez
  • Viernes, 19 de Mayo de 2017 a las 3:37 p.m.

La poeta y artista La fundadora del Teatro Naku se dejó cautivar por la simplicidad y la pureza de una simple bolsa para crear "Diario de una bolsa plástica", que finaliza su temporada este sábado y domingo, en La Caja de Fósforos, a las 3:00 pm

La escena de la película Belleza Americana (1999) en la que Ricky (Wes Bentley) y Jane (Thora Birch) ven el registro del baile de una bolsa plástica que gira al ritmo del viento, cautivó a Sonia González, fundadora del Teatro Naku. Tiempo después, vio la imagen en vivo. En ese momento decidió crear Diario de una bolsa plástica, obra de teatro con títeres, para adultos, que se está presentando en La Caja de Fósforos de Bello Monte, sábados y domingos, a las 3:00 pm.

"Ese fragmento de la cinta protagonizada por Kevin Speacy me conmovió profundamente, es una escena muy simple y que vemos muchas veces en la calle. Es la esperanza de que hay algo debajo, una vida. Esta imagen me persiguió por mucho tiempo”, explica González.

En 2013 comenzó a escribir (en sus ratos libres) un guión para cine, una historia para niños, de ahí surge la protagonista de Diario de una bolsa plástica. El proyecto no se realizó, “pero me quedé pensando en el personaje. El año pasado retomé la idea, pero decidí trabajar sin texto, sólo con la imagen: la de una bolsa movida por el viento y una emoción, la pureza. Comencé a experimentar con bolsas plásticas, a manipularlas, de este trabajo nace la obra. De la experiencia salió el guión (de lo que está en cartelera en Bello Monte). Mis obras no parten de textos sino de temas que me interesan muy profundamente, a veces ni siquiera indago el porqué, sólo sé que me interesan”, cuenta la artista y poeta.

La pieza, que también está bajo la dirección de González, recrea la vida de una bolsa plástica, una adolescente inocente que recién ha llegado al mundo, en un momento en el que la Tierra está desolada y sin vida humana. Drama, humor y poesía se mezclan en esta obra de 60 minutos de duración, en la que la joven bolsita narra, tipea en una máquina de escribir, su transitar, descubrimientos en este lugar apocalíptico y encuentros con otros seres.

“La historia toca temas como la sobrevivencia y la esperanza en medio de la más dura y desoladora realidad. Habla de la transformación del ser, y cómo tras la transformación se puede llegar a vivir y sobrevivir. Es una historia muy universal, no está enfocada en Venezuela, ni en la idiosincrasia del venezolano”, indica su autora.

Diario de una bolsa plástica presenta una puesta en escena “muy cinematográfica”, la manipulación de objetos está acompaña de una serie de videos, proyecciones de paisajes oníricos. También cuenta con sonidos y música original, creados por Jacky Shreiber.

Andrea Nacary Hernández y Gryselt Parra acompañan a González a darle movimiento a los protagonistas; y las voces de los personajes son interpretados por Andreína Faría, Joe Justiniano, Fernando Azpúrua, Claudia Nieto, María Alejandra Pacheco, Gabriel Agüero y Carlos Sánchez Torrealba.


Post Ateneo de Caracas y sin subvención

Diario de una bolsa plástica es la primera obra inédita que presenta la compañía de Teatro Naku (dedicada a la experimentación y la búsqueda de nuevos caminos de creación en el teatro de títeres. Fundada en 1989) tras el desalojo de su sede en el Ateneo de Caracas, en 2009, y del retiro de los aportes que le brindaba el Estado.

En octubre de 2016 la pieza tuvo una breve participación en el Festival Propuestas Alternativas, organizado por La Caja de Fósforos, esta función le permitió a González mejorar algunos detalles técnicos, para luego abrir la temporada que está en curso y que culmina el próximo 21 de mayo. Las entradas para las funciones se adquieren a través de la página www.lacajadefosforos.com.ve

–¿El retiro de las subvenciones del Estado a las compañías de teatro hoy lo ve como una ventaja o todo lo contrario?

–Es una desventaja totalmente. En algún momento en este país además de los aportes del Estado había formas de autofinanciamiento, ahora es muy difícil. El teatro tiene que tener un apoyo del Estado, bien sea directamente a compañías, a festivales o a teatros; como pasa en Italia y Francia, por ejemplo. Quitarle el aporte a las compañías que tenían más años en el país es absurdo, es negar la historia. En el caso de Naku nos cerraron las puertas regresando de un festival en Praga, en el que habíamos ganado el premio al mejor grupo de títeres de mundo.


–A pesar de la falta de espacio y aportes de Estado, ¿cómo ve el teatro que se está presentando actualmente en país?

–Hacer teatro, seriamente, en este momento es muy difícil. No se puede hacer teatro sólo en los ratos libres, para dedicarte como profesional al teatro tu día debe estar dedicado a eso, así yo lo viví toda mi vida, hasta esta obra, que la hice en mis ratos libres. Hoy ni que el teatro sea comercial puedes vivir de eso. Es muy complicado. En estos años han surgido cosas muy buenas e interesantes como lo que están haciendo en La Caja de Fósforos, también el Micro Teatro, que es una respuesta a la crisis. Espero que vuelvan los tiempos en los que las compañías se puedan dedicar las 24 horas del día al teatro, que puedan tener sedes y actores fijos. En cuanto a la cartelera actual, es una cartelera hecha con las uñas, hay trabajos interesantes, pero muy pocas cosas experimentales o de vanguardia.

¿Cuál ha sido la respuesta del público a esta obra con títeres, dirigida a adultos, algo que está muy asociado al teatro para infantes?

–El público adulto se asombra mucho cuando ve una obra de teatro de títeres para adultos. Se sorprenden mucho, porque el títere tiene esta cosa mágica de mostrar cómo algo que no tiene vida puede llegar a tenerla. En el caso de esta obra, en la que también hay imágenes en video combinadas con la narración escrita de la pieza (lo que la bolsa escribe en su diario se proyecta en el escenario), le ha resultado muy atractivo al público. La gente sale muy contenta y agradecida.

Diario de una bolsa plástica está recaudando fondo, a través de una campaña en Indiegogo, para hacer un registro audiovisual de la obra, que le permita postularse a diferentes festivales nacionales e internacionales y costear algunos honorarios profesionales.

http://www.gotasdeayuda.com/
http://www.contrapunto.com/noticia/suspiros-y-galletas-dulce-antojo-coloniero-103816/