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Jueves, 19 de Julio de 2018

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Ahora se sabe que la sangre cambia con los cambios de horario de trabajo, comidas o sueño

Cuando trabajamos de noche "la procesión va por dentro" y el cuerpo lo sabe

Cuando trabajamos de noche
- Foto: Miguel Hurtado/ Archivo Contrapunto
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  • Miércoles, 23 de Mayo de 2018 a las 12:04 a.m.

Al cambiar los niveles de proteína en la sangre las personas se exponen a un riesgo mayor de sufrir diabetes o cáncer

Los trabajadores nocturnos o los alumnos que estudian de madrugada corren un mayor riesgo de sufrir diabetes y cáncer debido a cambios en los niveles de proteína en la sangre, según un estudio difundido por la Universidad de Colorado en Boulder.

El estudio indica que las actividades nocturnas modifican los niveles de proteína en la sangre, lo que, a su vez, modifica el metabolismo y las funciones inmunológicas de las personas, cambiando entonces los patrones de sueño y de alimentación, reseñó EFE.

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El problema tiene amplias repercusiones a escala global, ya que 20% de los trabajadores del mundo (unos 600 millones) lo hacen de noche.

Según la OIT, "trabajo nocturno designa todo trabajo que se realice durante un período de por lo menos siete horas consecutivas, que abarque el intervalo comprendido entre medianoche y las cinco de la mañana y que será determinado por la autoridad competente previa consulta con las organizaciones más representativas de empleadores y de trabajadores o por medio de convenios colectivos".


"Cuando experimentamos algo como descompensación horaria (jet lag) o un par de noches de trabajo nocturno, rápidamente modificamos nuestra fisiología normal de una manera que, si continúa, será perjudicial para nuestra salud", indicó Kenneth Wright, director del estudio en declaraciones preparadas.

El director del Laboratorio de Sueño y Cronobiología y profesor del Departamento de Fisiología Integrativa en la Universidad de Colorado en Boulder dijo que el estudio se enfocó en 1.129 proteínas y encontró que 129 de ellas cambian si varía el momento de reposo o de alimentación de las personas.

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Para llegar a esa conclusión, Wright y sus colegas examinaron a seis hombres sanos -todos ellos de poco más de 20 años- que pasaron varias noches en el hospital de la Universidad de Colorado en una situación controlada que simulaba trabajo nocturno.

Los voluntarios ya padecían de efectos negativos en su salud en su segundo día de "trabajo" nocturno, señala la investigación.La importancia del estudio, sostuvo Wright, radica en que, ahora que se sabe que la sangre cambia con los cambios de horario de trabajo, comidas o sueño, los hospitales pueden desarrollar nuevos procedimientos para extraer muestras de sangre en los horarios apropiados.

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A su vez, el nuevo hallazgo permitiría que los médicos realicen mejores diagnósticos y que determinen con mayor precisión en qué momento un paciente debe recibir tratamiento o medicamentos.

Por eso, Wright anticipó el próximo desarrollo de tratamientos para "proteger a los trabajadores nocturnos de los peligros para su salud.

Café antes de dormir es mal compañero. Foto: Ernesto García


En 2015, el científico aseveró que si alguien se bebe un café tres horas antes de dormir, se atrasa el reloj biológico 40 minutos. El estudio, publicado en Science Translational Medicine, indicó que la cafeína, la droga más consumida en todo el planeta, afecta el reloj circadiano.

Para Kenneth “nuestros hallazgos tienen implicaciones para la patofisiología y el tratamiento de algunos problemas circadianos del sueño. Por ejemplo, la cafeína a destiempo puede contribuir a problemas en los momentos de ir a la cama y de despertar atrasando ese reloj”.

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