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Miércoles, 20 de Septiembre de 2017

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El cuerpo tenía heridas de arma blanca

El cadáver de Carmelo lo encontraron dentro la nevera de su casa en el 23 de Enero

El cadáver de Carmelo lo encontraron dentro la nevera de su casa en el 23 de Enero
- Foto: Ángel Dejesús (Archivo)
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  • Viernes, 25 de Agosto de 2017 a las 9:32 a.m.

Allegados, en la morgue, dijeron que se presumía que él o los homicidas “estuvieron sacando los enseres por varios días”

Siete días sin noticias de Carmelo Alfredo Álvarez Santana tenían sus vecinos de la parroquia 23 de Enero, de Caracas. Comentaban que no lo habían visto desde el miércoles 16 de agosto. Ese día debía pasar a retirar su caja del Clap y no fue.

Pasaron los días y Carmelo no aparecía. La angustia se hizo más fuerte cuando del apartamento comenzó a salir un fuerte y desagradable olor. La comunidad llamó a sus parientes y los bomberos, y fueron estos últimos quienes realizaron el macabro hallazgo: dentro de una nevera encontraron muerto al vecino, al hombre de 59 años que trabajaba en seguridad interna del Ministerio de Industrias Básicas, Estratégicas y Socialistas (Minppibes).

Carmelo vivía en el bloque 16, sector La Cañada, Zona Central de la parroquia 23 de Enero.

La policía describió que el cadáver del funcionario estaba dentro de una nevera, derribada en forma horizontal sobre el piso y desconectada. El cuerpo tenía heridas de arma blanca.

Los funcionarios señalaron que la cerradura de la puerta no fue violentada, y que, por el aspecto del apartamento, Álvarez estuvo reunido con alguna persona. Habrían compartido unos tragos.

Un pariente señaló que prácticamente a Carmelo lo mudaron, porque se llevaron el televisor, Blu-ray, equipo de sonido compuesto por unas cornetas muy grandes y demás objetos de valor, incluyendo joyas de colección que guardaba desde hace muchos años.

Todo hace presumir que Carmelo se encontraba compartiendo con una visita. Las llaves del apartamento tampoco fueron localizadas.

Allegados, en la morgue, dijeron que se presumía que él o los homicidas “estuvieron sacando los enseres por varios días”.

Carmelo Álvarez estaba divorciado, tenía tres hijos y vivía solo. El cuerpo fue trasladarlo hasta la morgue de Bello Monte, donde le realizarán la autopsia correspondiente, para esclarecer el homicidio.

Funcionarios del Cuerpo de Investigaciones, Científicas, Penales y Criminalísticas realizan las pesquisas del crimen. Indagan sobre el entorno del fallecido. Pues al parecer, Carmelo era muy reservado y no acostumbraba a llevar visitas a su casa.

Carmelo, según dijeron conocidos que aguardaban la entrega del cuerpo, el año próximo saldría jubilado del citado ministerio.


Con información de Panorama

http://www.gotasdeayuda.com/
http://www.contrapunto.com/noticia/suspiros-y-galletas-dulce-antojo-coloniero-103816/