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Domingo, 21 de Octubre de 2018

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Arte y Cultura

En materia de talentos musicales dice que en Venezuela hay una cantera inmensa

Alí Alejandro Primera: Si nos toca salir por la frontera que sea para traer riqueza

Alí Alejandro Primera: Si nos toca salir por la frontera que sea para traer riqueza
Alí Alejandro Primera, presidente de la Fundación Banda Marcial Caracas y del Cendis, invitó este 22 de septiembre, a las 3:00 pm en el Parque Alí Primera, a un concierto de la Banda Marcial Caracas por los 104 años del “Alma llanera” - Fotos: Miguel Hurtado - Contrapunto
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  • José Gabriel Díaz
  • Viernes, 21 de Septiembre de 2018 a las 12:03 a.m.

El presidente de la Banda Marcial Caracas adelantó que en la Feria lnternacional del Libro de Venezuela (Filven 2018) el Centro Nacional del Disco (Cendis) presentará la plataforma Nuven (Nube de Venezuela), que permite hacer descargas online

Alí Alejandro Primera celebra dos años al frente de la Fundación Banda Marcial Caracas (BMC). Con libertad para desarrollar, proponer y crear ha orientado su gestión a la promoción y divulgación del repertorio y los talentos que conforman sus filas, a partir de conciertos en diversas partes de la ciudad capital.

De cara a la transformación y asumiendo una transición necesaria por parte de la agrupación, ha dado además el salto a las redes sociales para acercarse al público, al tiempo que ha diversificado el programa musical para atraer cantidad y diversidad, al consentir incluso la renovación de la plantilla de músicos, en 40%, y ofrecer espacio a las nuevas generaciones.

Por otro lado, empeñado en llevar del timbo al tambo a la agrupación ha decidido dejar atrás su escenario natural: la plaza Bolívar de Caracas, para instalarse en otras plazas y parques de Caracas, y afinar los detalles para emprender vuelo hacia el interior del país y en 2019 a Colombia, donde tiene previsto realizar su primera parada internacional.

En paralelo, Primera, quien también funge como viceministro de Cultura, desarrolla un trabajo de promoción, divulgación y actualización a la cabeza del Centro Nacional del Disco de Venezuela, Cendis, institución que preside desde el 8 de marzo de este año y por el cual viajará a La Habana para participar en la feria Cubadisco, en octubre.

Pero antes, el 22 de septiembre, su mimada Banda Marcial Caracas inaugurará la segunda temporada musical de la agrupación, para celebrar 104 años del estreno de la zarzuela “Alma llanera”, con un concierto gratuito, a partir de las 3:00 pm, en la concha acústica del Parque Alí Primera, en Catia.

—¿Cuál es el balance de estos dos años de gestión al mando de la Banda Marcial Caracas?

—La banda venía de desarrollar un trabajo, digamos histórico, de conciertos de retreta, en la plaza Bolívar de Caracas como ambiente natural, con un repertorio tradicional anclado a la ciudad de los techos rojos. Al asumirla vimos la versatilidad que tenía, con una plantilla de 70 músicos dispuestos en filas de chelos y contrabajos, que actualizamos en 40% para imprimirle dinamismo a partir de la renovación generacional.

Los conciertos temáticos que hemos abordado en comunidades y teatros han sido un referente y ahora tenemos presencia en redes sociales. Además, hemos hecho alianzas estratégicas con el Sistema Nacional de Orquestas y Coros Juveniles e Infantiles de Venezuela, entre otros, así como algunos referentes y arreglistas de la música popular venezolana, paseándonos entre los conciertos didácticos, temáticos y, por supuesto, los tradicionales que gravitan entre el repertorio histórico que tiene la banda y lo que hemos desarrollado a nivel académico con músicos foráneos invitados.

—Pero la sede sigue siendo una de las necesidades de la BMC porque, aunque están en Ipostel en Carmelitas, parecía tentativo. ¿No?

—En términos concretos, al estar adscritos al Gobierno de Distrito Capital, ellos nos han dado todo el apoyo desde el punto de vista logístico. Sin embargo, el tema de la sede sigue siendo una deuda pendiente. Creo que una agrupación de tantos años de trayectoria merece tener su espacio propio, pero eso forma parte del trabajo que nosotros debemos seguir realizando.

No podemos exigir mejoras y escudarnos en el hecho histórico, si eso no se traduce en un trabajo real. Con estadísticas y hechos concretos hemos demostrado, y no porque sea la gestión que presido, que la banda merece tener un sitial privilegiado en Caracas, además de ser una institución rectora para todas las agrupaciones de esa característica en Venezuela.

—Fuera del país ocurre que, producto de la diáspora, muchos de los jóvenes que se formaron gratuitamente en El Sistema sacan partido a lo aprendido formando bandas comerciales. ¿Qué opinión le merece eso?

—Es un proceso natural. Un país que en su estadística tiene un millón de niños y jóvenes formándose en un sistema musical por supuesto que va a tener un contingente importante queriendo experimentar en otras latitudes. Acuérdate que hay un paradigma e incluso una figura emblemática que tiene, en este caso El Sistema de Orquestas y Coros, que es (Gustavo) Dudamel, quien se ha internacionalizado y muchos lo quieren emular a partir de los triunfos que tiene en el exterior.

Sin embargo, nosotros vamos en contravía. Y no estamos desconociendo el hecho de que efectivamente hay una diáspora de venezolanos en el exterior. Nosotros apuntamos a desarrollar una plataforma audaz a partir de una banda que no solo realiza conciertos sinfónicos, sino también temáticos, abriendo el espectro a una economía cultural sustentable. Venimos ejecutando una programación regular para que la gente pueda presenciar un buen concierto y derogar algún tipo de pago por ese concierto. Nos han dado esa directriz.

En todo caso, por más que nos vayamos al exterior siempre hay que construir un mercado nacional porque principalmente serán los venezolanos quienes impulsen ese mercado y esa hegemonía que, estoy seguro, que vamos a lograr a nivel internacional. Cuba, Colombia, Argentina y México son países muy robustos desde el punto de vista cultural que se están llevando músicos nuestros.

—La banda en estos últimos años se ha renovado a partir del interés de talentos que, en lugar de irse, apuestan a seguir construyendo musical y culturalmente el país. ¿Qué me puede decir al respecto?

—Sí, las puertas están abiertas y estamos estableciendo alianzas estratégicas con algunos sistemas orquestales del país para poder desarrollar un semillero bandístico y creemos que puede ser a corto plazo. Solamente hay que poner en práctica algunas estrategias como el manejo del repertorio o el tipo de proyección que le vamos a dar a esa muchachada que se viene formando. Tiene que seguir multiplicándose la oferta musical, seguir creciendo y que la oferta bandística del país pueda abarcar todos los espacios. Es imposible que la BMC abarque toda la demanda, incluso de la ciudad de Caracas. De allí la necesidad de crear semilleros y nuevas propuestas.

—En materia de presentaciones tienen un concierto este sábado 22 para homenajear al “Alma llanera”. ¿Qué puede adelantar y cuáles vienen en camino? Además de ese posible viaje a Colombia...

—Sí, a Colombia iremos en 2019 a un festival internacional de bandas. Esa sería la primera vez que la BMC sale del país, pero creemos que ya tiene la proyección y madurez suficiente para asumir cualquier compromiso en el exterior.

En cuanto al repertorio y la programación, el próximo 22 de septiembre haremos un concierto en el parque Alí Primera, para decirle a la gente que luego de 104 años el “Alma llanera” aún es nuestra. Queremos amplificar su condición de venezolaneidad, pues resulta que Pedro Elías Gutiérrez, junto al maestro Coronado, fueron protagonistas de la BMC y como tal debemos reivindicarlos. Nos parece un buen tema para la apertura de esta temporada.

Luego continuaremos con conciertos en formato Big Band con un homenaje a La Lupe, junto a la cantante de salsa Mariana y de la mano del Movimiento Corazón Salsero. También con Corazón Llanero tenemos previsto hacer un concierto, en octubre, con los temas de Alí (Primera), interpretados por los niños y niñas que vienen formándose en su academia. Por otro lado, planificando conciertos con Iván Pérez Rossi, Cecilia Todd, Francisco Pacheco y las Voces Risueñas de Carayaca para los últimos dos meses del año.

Saldremos de los teatros para ir a las comunidades. Con esto no estamos diciendo que vamos a ir solamente a las zonas más vulnerables sino también a las urbanas, a las que no hemos ido, porque la banda es patrimonio de todos los caraqueños.

—Ya en torno a las colecciones del Cendis y el trabajo en la institución, ¿qué puede adelantar?

—En el Centro Nacional del Disco estamos migrando al formato digital. El Cendis se ha venido describiendo como una fábrica de discos donde se construían CD en formato de estuche joyero y eran el muestrario principal de nuestro catálogo. Sin embargo, de acuerdo a la realidad del mercado internacional, creemos que la comercialización a través del formato digital es lo más idóneo. Tenemos preparado un catálogo que vamos a mostrar en los próximos días en la Feria Cubadisco, el 18 de octubre, a la que nos toca ir a generar la dinámica de comercialización de nuestros productos.

En materia de réplica y reproducción, seguimos fortaleciendo y haciendo los ajustes necesarios a nuestra capa industrial, pero ya no va a ser el nicho principal a abordar pues esperamos trascender de ser una fábrica de discos a un sello disquero con todas las de la ley y lo que eso implica. Y que nuestra principal comercialización sea por vía digital.

Por ello estamos apostando a formatos que no solamente vayan acompañados a la sonoridad sino también del videoclip y material que pueda ser utilizado en la mass-media y pantallas de cine. Para que la gente que vaya a disfrutar de lo que la industria del espectáculo nos plantea también pueda disfrutar de estos productos musicales.

En la Feria Internacional del Libro de Venezuela (Filven 2018), vamos a presentar la plataforma Nuven (Nube de Venezuela), que permite descargas musicales online tras ejecutar una transacción económica.

—¿Qué artistas puede mencionar de ese catálogo?

—Acabamos de hacer un videoclip con una artista brasileña, Ruth Dimassis, cuyo álbum está a punto de salir. Hemos hecho nuevos discos de sones cubanos, estamos apostando por unos referentes de hip-hop y tenemos un disco patrimonial en curso, que tiene que ver con los cantos de trabajo y de faena del llano venezolano. Oriana Ramos, voz joven y fresca, también está preparando un CD y por ahí viene otra producción musical de Luisana Pérez, una voz hermosísima de esa nueva camada de músicos que ha apostado a quedarse en el país y hacer nido aquí. Si nos toca salir de la frontera que sea para traer riqueza y traer beneficios a este país que tanto lo necesita.

—¿Hasta el momento entonces lo más complicado ha sido comercializar los productos o sí se está logrando?

—Lo que pasa es que el Cendis se creó con la finalidad de saldar una deuda social. Incluso a nivel mundial es muy costoso hacer una producción musical. En estos momentos estamos tratando de fortalecer nuestra infraestructura para prestar servicio incluso al exterior para que músicos de otras latitudes vengan a hacer sus discos aquí. También estamos apostando a tener productos que puedan ser posicionados en el mercado internacional, pues no podemos alejarnos de esa realidad, igual seguiremos apostando al talento nacional.

—¿Cuántos artistas puede atender el Cendis? ¿Cómo es la dinámica de acercamiento, producción, edición, publicación y promoción?

—Estamos apostando porque nuevos referentes puedan acercarse, no solo vocalistas sino intrumentalistas, jazzistas, etc. Tenemos capacidad instalada para atender en el estudio principal de La Trinidad, 10 producciones simultáneas. Siempre y cuando tengan la madurez para meterse a grabar porque las horas de estudio dependen de la eficiencia como las utilices. Además de eso tenemos diseminado por el país un número importante de estudios aliados producto de una inversión importante realizada por el Estado venezolano en productos de última generación. Dados en comodato para que los compañeros iniciaran una dinámica económica y pudieran hacer de eso una actividad cultural autosustentable.

Qué le pedimos nosotros a esos estudios aliados, que nos den una cuota anual de productos que puedan ser parte del catálogo Cendis. Por ello esos artistas que se encuentran en el interior del país pueden recurrir a esos estudios.

—¿Cuántos artistas forman parte de la colección total del Cendis hasta el momento?

—Tenemos unos 356 artistas grabados, replicados. Pero el formato en el catálogo total ronda los 420 artistas aproximadamente. Hay artistas a los que hemos entregado la totalidad de su producción, dependiendo del convenio al que llegáramos con ellos. No comercializamos los discos sino que los apoyamos, los impulsamos, son productos Cendis, pero ellos se encargan de la comercialización.

—¿Qué le falta a Venezuela para llegar a la tan ansiada soberanía sonora?

—La industria del disco siempre va a ir ligada a un tema tecnológico y tenemos que ajustarnos a eso. Venezuela tiene unas limitaciones hoy en día que tienen que ver con las pasarelas de pago, para comercializar desde aquí nuestro producto tenemos que jugar en un escenario bastante hostil de acuerdo a las condiciones sociopolíticas que estamos atravesando. Nuestro gobierno ha sido bastante audaz y está buscando nuevas formas de comercialización tratando de romper ese celofán.

En términos de autosuficiencia musical Venezuela tiene una cantera que se pierde de vista para lograr productos musicales. Yo lo que creo es que tenemos que posicionar el sello en el país que la gente empiece a consumirlo y que eso pueda generar un gusto, una preferencia, además que eso abarataría quizás los costos de producción.

¿Qué nos falta? Desarrollar una comercialización hacia el exterior más robusta, creo que es muy pobre lo que se ha hecho acá hasta el momento. Afuera puedes contar con los dedos de una mano los referentes que han logrado descollar o despuntar. Por qué, pues porque si hablamos de hechos históricos la industria del disco apostó por desmantelar toda su infraestructura, vendieron las licencias, muchas atadas a un sello que ni se sabe dónde está y eso le hizo mucho daño.

Creo que el Estado, a través de las instancias de comercio exterior, tiene que fortalecer y apoyar todas las iniciativas, no solo del Cendis, sino mixtas, privadas y cualquier otra forma de alianza estratégica.

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